La solución al «acoso escolar» es la «efusión escolar»

El bullying es el efecto de una forma de convivir que tiene su causa en fundamentar la vida social en un falso nosotros. Este libro no se dirige al efecto (el bullying), sino a la causa (el falso nosotros). Así, el objetivo es facilitar una educación para vivir la propia aventura de la vida dentro de un “nosotros maduro” y desde esto, el bullying tenderá a 0, en volumen e intensidad.

El falso nosotros lo forman individuos que encuentran su grandeza llenándose de lo de fuera. Cuando un grupo-clase está compuesto por estudiantes que hacen crecer su interioridad nutriéndose de lo de fuera, el bullying es una de las consecuencias naturales, porque la supervivencia de cada individuo y cada subgrupo depende del canibalismo psicológico.

El “nosotros maduro” lo forman personas que encuentran su grandeza desplegándose hacia fuera, sin devorar y sin dejarse devorar. No es un salir hacia fuera como lo hace un cazador o un vendedor, es un salir para servir. Nos hacemos grandes haciendo grandes a los demás, y nos enriquecemos interiormente enriqueciendo el entorno.

Si bien planteo estrategias para que padres y educadores afronten con efectividad el acoso escolar, no es una guía en contra del acoso escolar, sino a favor de la efusión escolar.

Si “el acoso escolar (bullying) es una conducta repetida en el tiempo desarrollada por una persona o grupo de personas, que daña intencionadamente a otra persona o grupo de personas, sea física o emocionalmente” (DfE: Departamento Inglés de Educación), la efusión escolar es una conducta repetida en el tiempo desarrollada por una persona o grupo de personas, que beneficia intencionadamente a otra persona o grupo de personas, sea física, psíquica o espiritualmente.

Espacio Libre de Bullying: un libro para educar en positivo

Este libro se centra en cómo afrontar el bullying, pero no como un fin, sino como un medio, como un punto de partida para educar a lo grande. La misión es evitar que surja bullying, o neutralizarlo si ya está activo. Pero la visión no es adiestrar para moderar los deseos y velar por un entorno agradable, sino educar para desear a lo grande y poder ser felices en cualquier entorno.

Los programas anti-bullying se focalizan en el establecimiento de mecanismos que garanticen entornos de seguridad y respeto, pero eso no es suficiente. Si no se educa la fuerza interior es fácil que brote en forma de violencia. Si con el bullying decimos al alguien: “es repugnante tu presencia”, con la efusión afirmamos: “es maravilloso que existas”.
Ser efusivo significa alegrarse con la felicidad del otro. Así, la efusión escolar es la tendencia del estudiante a alegrarse en el desarrollo, en el éxito y en la felicidad del otro. Cosas tan corrientes como Dar las gracias. Pedir las cosas por favor. Dejarse ayudar. Hablar con todos. Hacer cosas juntos. Prestar de lo propio. Devolver lo prestado. Sonreír a todos. Decirse las cosas a la cara y con respeto. Ayudarse, pero no dejar que unos compañeros de aprovechen del trabajo de otros. Defenderse mutuamente. Felicitarse mutuamente. Acompañar en los fracasos. Hacer comentarios positivos. Saber callar. Cumplir encargos en servicio del grupo. Tener encargos de voluntariado dentro del centro para ayudar a personas con ciertas necesidades de apoyo… En definitiva, la lista puede ser todo lo larga que se quiera, lo importante es que sean manifestaciones observables y medibles para crecer paso a paso.