La paradoja del confinamiento: salir de la madriguera mental

Muchas personas pensaban que tenían una vida abierta porque se podían mover de un lugar a otro, pero tenían su mente confinada en una madriguera de inconsciencia.

Ahora, cuando cada vez nos quedan menos cosas nuevas por hacer sin movernos, la conciencia se hace más fuerte y pide salir. Hasta ahora ha sido cómodo no ser consciente de la propia vida y dejarse llevar, pero el parón nos está obligando a caer en la cuenta de que cada uno es el protagonista de su vida y puede elegir quién quieres ser.

Quizás te habías fabricado una máscara, «una mascarilla existencial», un personaje con el que relacionarte con el mundo sin contagiarte de lo exigente. Pero encerrado, cara a cara con tu máscara, la miras y dices: «¿qué es esto?».

Con el movimiento, la máscara indica al mundo que todo va bien, que uno es feliz, que sé lo que hago, que sí, me han pasado cosas malas, pero ya he aprendido: ahora controlo. Sin embargo, encerrados semanas y semanas somos conscientes de que más bien controlamos poco.

Siempre cabe la posibilidad de seguir subiendo fotos a Internet y seguir mostrando la máscara y colará. Claro que cuela, pero tu conciencia ya no está confinada y te está diciendo que ese no eres tú…

Necesitas salir cuanto antes para volver a encerrar a tu conciencia, que esto acabe ya, por favor… En problema es que ya lo sabes. Has visto tu conciencia y mentirte ahora va a ser complicado, aunque todo es cuestión de ponerse.

Sin embargo, te propongo una solución mejor. Bueno, más bien la única solución que conozco: pide ayuda. Soy profesor de universidad, soy pedagogo y mi especialidad es la orientación personal. He sido profesor de secundaria y de primaria, monitor de tiempo libre y todavía sigo con más proyectos. Y mi experiencia de personas que piden ayuda es tan positiva que es lo que recomiendo vivamente, empezando por mi propia experiencia. O que te crees, todos necesitamos ayuda. ¿Piensas que eres tú el único que tiene consciencia y el único que podría aspirar mejor a sus sueños?.

La consciencia no es una aguafiestas, sino la auténtica versión de quienes somos, y solo diciéndole que sí, le dices sí a ti mismo, a tu libertad: tu vida tiene sentido y te haces quién eres. Lo que quieres y lo que debes, se hacen una misma cosa;amar al yo y amar al tú se convierten en lo mismo.

No te puedo decir más, el resto te lo dice tu conciencia, te lo dices tú, siempre que la dejes salir, que no la vuelvas a confinar en una vida de activismos, de sensaciones, de vanidades, de ilusiones mediocres y conformistas.

Pide ayuda, y si me conoces, aquí estoy para escucharte. No seré yo quien te diga la solución, pero tengo experiencia en ayudar a la gente a que se escuche a sí misma; que escuche, no a su soberbio ego, sino a su humilde consciencia. El ego siempre tiene problemas de autoestima, mientras que la consciencia tiene grandeza de ánimo. Es cuestión de ponerse y uno va distinguiendo la diferencia.

Ya puedes salir del confinamiento mental, ya te puedes quitar la mascarilla existencial. ¿Y luego qué? Imagínate que se hace esa misma pregunta un bebé en el vientre de su madre. Si estás en esa metafórica situación. De momento sal, y ya verás como el amor te abraza y te ayuda a vivir, a crecer, a florecer.

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