La pedagogía del perdón

Así de entrada, suena a «rollete cristiano», sin embargo, el cristianismo no tiene la exclusiva del perdón.

Sería un poco adolescente oponerse al perdón, para oponerse a «los curas». Los cristianos tendrán sus razones para perdonar, pero cada uno, desde sus propias convicciones puede descubrir evidencias de lo razonable que resulta perdonar.

En problema es cuando el perdón pasa de la teoría a la práctica y es uno el que tiene que perdonar un daño sufrido. Ahí no bastan razones, es necesario estar convencido de que me interesa perdonar de corazón.

Una política educativa basada en el perdón

Cualquiera que se dedica a la educación, de verdad, es decir, educando en la práctica, sabe que se requiere un marco más amigable para garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, que promueva oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos.

Pero no hay que ser educador para detectar las abundantes mareas de violencia en nuestras entornos y en el mundo, y no es cuestión de comparar con el pasado.

Del pasado habrá que aprender, pero ahora, toda la violencia que hay, sobra. Y si no conseguimos que no esté, tendremos que seguir trabajando para que no esté. No cabe decir: «pues antes había más».

No lo voy a discutir, lo que sé, es que es ahora cuando vivo como educador profesional y no antes, y lo que quiero ahora es que haya paz y justicia para todos.

Así, quien se muestre «realista» y se resigne a la violencia, por favor, que se eche a un lado de la política y de la educación, y nos deje trabajar a los que tenemos esperanza en formar un mundo en paz.

Mi propuesta para romper el ciclo de violencia que viene del pasado y alimenta el presente, es aplicar una pedagogía el perdón y esto es lo que considero como la mejor opción para las políticas educativas y para todas políticas en general.

El perdón es una alternativa que se ha tomado en pocas ocasiones para resolver los enfrentamientos entre personas, comunidades, sociedades y el mundo en general.

Sin embargo, cuando se ha tomado esa alternativa, la experiencia ha dado indicios de que es posible y beneficiosa: Mandela, Malala, Jesucristo, Gandhi, Dalai Lama, Luther King… El horizonte que se abre es de luz y esperanza, mientras se viven esas convicciones.

Aprender el perdón nos ayuda a sanar las heridas, a aprender del pasado, a reconocer nuestras propias faltas, a ser humildes y comprensivos con las faltas de los demás.

Aprendemos a vivir la justicia ante los daños sufridos pero sin devolver mal por mal. Pero sobre todo, uno vive más alegre, con la ligereza de quien se ha quitado un gran peso de encima.

Aprender el perdón nos ayuda a recomenzar con esperanza y más fuerza, unidos en la diferencia y con libertad.

Sin embargo, aprender venganza y castigo profundiza en las heridas y refuerza los conflictos. La violencia afrontada con otra violencia, perpetua el daño, que será lo que aprenda la siguiente generación: resentimiento, odio y revancha.

Las heridas no se cerrarán de la noche a la mañana, está claro. La pedagogía del perdón no es instantánea, puede requerir varias generaciones para sanar las recriminaciones y los recuerdos amargos.

Aunque no sea instantánea, el hecho de emprender la pedagogía del perdón, ya es una experiencia de esperanza y alegría, y empezar a curarse ya es una vivencia de sanación del nosotros.

Pero deberemos contar con que siempre habrá poderosos acaudalados, políticos, comunicadores y educadores, y quizás uno mismos muchas veces, que pensemos que reabriendo las heridas del pasado podrán mejorar el presente.

Y no se piense que son de una tendencia política u otra, de una religión y otra, de una ideología económica u otra, es un tema de vivir las propias convicciones, sean cuales sean, desde el perdón o desde la revancha.

El hecho es que las heridas se infectan si no se cuidan, y ya no digamos si se hace por reabrirlas. Si alguien quiere negarlo, sencillamente está tratando de aplicar un daño al cuerpo con objeto de lograr una «verdadera» curación por otra línea, pero, el hecho de abrir las heridas, no sana.

Para comprender a estar personas que piensan que envenando a la sociedad se sana el cuerpo, se podría interpretar como la quimioterapia.

Sí, es cierto que el cuerpo se sentirá mal un tiempo y se debilitará con la quimio, pero se acabará con el cáncer y ya habrá tiempo de recuperar el cuerpo después.

Pero la historia nos muestra que esto no suele funcionar, hasta que alguien decide cortar la espiral con el perdón.

Quizás se logre cierta apariencia de paz con el sometimiento, durante un tiempo, pero los corazones oprimidos de las nuevas generaciones se van educando con rencor y desde que la debilidad llegue al opresor, la reacción del oprimido será la que ha aprendido de su educador-opresor, y esto es: oprimir al opresor.

Hablar de opresor y oprimido no es patrimonio del marxismo. Cualquier ideología, cualquier religión, cualquier estrategia económica o política se puede hacer opresiva cuando deja de perdonar y priva de su libertad y su seguridad a las personas.

Hay otra política para romper las disputas entre las personas, los pueblos, las creencias, las ideologías; romper la cadena de violencia y deshacer los efectos de la historia.

Vale la pena implantar una pedagogía del perdón como estrategia de responsabilidad social educativa mundial

Educar en el perdón

Los teóricos modernos y científicos de la educación, han ignorado tradicionalmente el tema del perdón.

Es verdad que siempre han tratado de fomentar una sociedad de respeto, igualdad, libertad, solidaridad, justicia, paz… Pero además de proclamas y programas de sensibilización…

¿Realmente se han educado personas más comprensivas y respetuosas cuando el daño les toca de cerca? ¿hemos preparado a los jóvenes para ser resilientes, optimistas y pacientes ante las contrariedades?

¿Hemos preparado a las nuevas generaciones para que asuman la responsabilidad de servir a la sociedad, sacar lo mejor de sí y de los demás, sin usarlos o explotarlos?

¿Y cómo se resuelven los conflictos? ¿Les hemos enseñado a reconocer los propios errores? ¿Les hemos enseñado a comprender y reflexionar sobre lo que ocurre a su alrededor o hemos disparado su «pensamiento crítico», que se concreta en susceptibilidad ante supuestas ofensas e irritación por todo lo que no les gusta, y que otros lo resuelvan?

¿Les hemos enseñado a escuchar, a pensar y cuestionarse el pensamiento dominante o hemos formado una generación indignada ante lo políticamente incorrecto, que responde irreflexivamente ante los «intolerantes» porque son enemigos de lo correcto?

Estas preguntas no quieren entrar en el debate político sobre los «valores cívicos», que a menudo son simplemente un conjunto de maniobras políticas diseñadas para arroparse de una palabra poderosa y emocionalmente apreciada en nuestra cultura: «valores».

La educación del perdón está más allá de todo debate sobre los valores, precisamente porque es la base para iniciar un verdadero debate.

Aprender a perdonar, no es dejarse avasallar, no es muestra de debilidad. Es disponerse para aplicar la justicia con sensibilidad y empatía, buscando soluciones que mejore la convivencia.

Saber perdonar requiere saber escuchar sin juzgar, reconocer la parte de culpa, estar dispuesto a rectificar al reconocer los propios errores y ceder en todo aquello que permita avanzar en la sanación social, sin renunciar a las propias convicciones, que son la base para seguir perdonando.

Los conflictos violentos en las parejas, las familias, los amigos, las escuelas, las empresas y en todo el mundo, tienen su origen en la pedagogía de la venganza.

Series de televisión, películas, videojuegos, noticias, música, publicidad, redes sociales, sucesos de la vida cotidiana… Por todas partes emana justificación de la venganza deliberada, que es aplaude cuando se «ajusticia a los malos» y se justifica la guarda de rencor como motivación para aprender a dañar a «los malos».

Si queremos educar en el perdón no basta con parches curriculares, ni siquiera con un gran pacto del sistema educativo.

Es imprescindible que el perdón sea una dinámica que se aprende por ósmosis en nuestra cultura social, en la familia, en los guiones de las películas y dibujos animados…

Pero por algún lugar habrá que empezar y pienso que somos los educadores los embajadores de la pedagogía del perdón.

Que no perdone un internauta anónimo puede afectar en el ambiente, pero que no perdone un padre, una madre o un maestro, resulta altamente condicionante para los niños.

Lo primero que se debe hacer, es sacar el perdón de las iglesias y «nacionalizarlo como patrimonio del pueblo». Todos podemos y debemos perdonar, porque vale la pena, científicamente demostrado.

Pero para perdonar, se requieren convicciones que ya no da en sí la ciencia. La ciencia solo puede reconocerlo, pero creer solo se puede creer si se cree.

Así, habrá que dar razones para perdonar, pero sobre todo ejemplo de perdón, para que se vivencien las consecuencias positivas de la experiencia de perdón.

Para perdonar uno debe saber empatizar

Ya Piaget detectó que el perdón se presenta en una etapa avanzada de desarrollo moral, y comprendió que requería del desarrollo de la empatía. Sin empatía no hay perdón.

La empatía implica el reconocimiento compasivo del otro y solo así le comprendemos en su intención y nos comprendemos también a nosotros mismos.

Por la vía de la experiencia, cualquiera puede aprender, por empatía la inutilidad de la venganza, y este aprendizaje nos lleva al aprendizaje pragmático de que mejor perdonar que sufrir las consecuencias de la venganza; ya sería un paso.

También se aprecia por pura vivencia que mejor son las buenas relaciones que las malas. Así, el perdón, puede ser al menos, la puerta para favorecer las buenas relaciones; ya sería otro paso.

Empatizar, no significa simpatizar. Uno puede seguir manteniendo una enemistad por intereses opuestos y la empatía no les lleva a terminar con ese conflicto, lo que permite es comprenderlo y vivenciar la situación con paz y perdón.

No se trata de hacer personas vaporosos que son amigos de todo el mundo. Lograr que nadie sea enemigo de nadie es imposible y posiblemente innecesario.

Es natural que en la vida haya adversarios y los podamos identificar como enemigos, pero no les trato con rencor sino con respeto y dignidad, perdonando sus ofensas, si bien, me protejo y me defiendo si me atacan.

El arte está en saber perdonar aunque se siga viviendo en discordia. Esta situación, permitirá dar pasos hacia un mayor entendimiento pero quizás nos muramos sin que nunca se resuelvan los conflictos, pero sí aceptando, incluso apreciando, a esos adversarios.

Piaget y científicos más modernos, como Seligman y Peterson, han captado el interés de la educación del perdón pero no han sido capaces de diseñar una pedagogía del perdón cuidadosamente pensada.

Perdonar no es lo mismo que disculpar o excusar

Si se confunde el concepto de perdón con el de disculpa, es comprensible que no se vea bien una «pedagogía de la disculpa». Yo tampoco la veo bien.

Uno debe asumir las consecuencias de sus actos, pero eso no quita que se pueda hacer en una situación de perdón y no de venganza.

El perdón es sanador, la disculpa no. Quien perdona recuerda para sanar, quien disculpa o excusa, olvida para pasar página.

No olvidar la culpa no quiere decir recordarla con resentimiento, sino con agradecimiento incluso, por el aprendizaje que ha supuesto para todos.

Por esto, cuando la sociedad trata de disculpar y olvidar, eso termina por revivir como infección social, porque la herida no se ha curado.

No se trata de aprender a pasar página, sino a purificar esas páginas para empezar con salud la siguiente página y que el pasado, sirva de aprendizaje a las siguientes generaciones.

Disculpar o excusar son dos formas de quitar la culpa a un culpable, mientras que perdonar es reconocer la culpa y buscar la sanación, no la venganza. Perdonar duele a todos, pero es un dolor que sana y vale la pena.

El perdón no quita la herida y su dolor sino que la cura. La pedagogía del perdón implica estudiar la historia con empatía; sin disculpar, sino recordando con perdón y aprendiendo de la experiencia.

Renovar el perdón

Cada generación debe aprender a perdonar los daños del pasado, así como agradecer los beneficios honestos que reportaron.

La pedagogía de la venganza lleva a los alumnos a revolcarse en las heridas y avivar el resentimiento.

Aprendizaje crítico es recordar lo que pasó y elegir perdonar nuevamente. Que no es juzgar la historia con suavidad o debilidad, sino con comprensión y valentía.

Empezar ahora

Diseñar una política educativa de perdón puede llevar su tiempo, pero aprender a perdonar puedes hacerlo ahora mismo.

Primero, haz las paces contigo mismo, luego perdona a tus parientes, a tus amigos, a tus vecinos, a tus jefes, a tus autoridades…

Saca de tu mochila el resentimiento y ya estás empezando a sanar el mundo con la pedagogía del perdón.

Segundo, deja de utilizar el perdón como estratagema. Estás enseñando a los demás que eres un falso, y puede que te perdonen aún así, pero no esperes que te disculpen cuando no tienes un auténtico arrepentimiento.

Si disculpan una y otra vez tus abusos, cuando se sabe que pides perdón sin arrepentimiento, se estaría alimentando una relación dañina, de la que te estás aprovechando, y a la vez dañando.

Quinto, deja de pedir perdón de lo que no es culpa tuya. Muchas veces son otras las personas que hacen que uno se sienta culpable. Piensa si te disculpas demasiado y quizás, tendrás que trabajarte que no te afecte tanto lo que piensen los demás de ti.

Sexto, busca en Internet testimonios de perdón ante casos tremendos. Muestraselos a tus hijos, a tus alumnos y esto será sumamente inspirador para sus jóvenes corazones.

Aquí te dejo una película-documental con múltiples ejemplos de experiencias increíbles de perdón: «El Mayor Regalo»

Las neuronas espejo de cada niño identificarán que el perdón es lo que le pide su cerebro y será la propia dopamina, llegado el momento, quien le pedirá perdonar, auque otra parte del cerebro le pida odiar.

Séptimo, sigue perdonando más allá. No digo que disculpes o excuses a los terroristas, a los corruptos, a los incompetentes, a los violentos; lo que digo es que saques tu odio, te sanes y sanes tu vínculo con ellos.

Enseña a tus hijos y a tus alumnos a no odiar, sino a perdonar sin renunciar a la debida justicia con paz y comprensión.

Juan Pablo II perdonó a quien le disparó pero no trató de interferir en la justicia y cumplió su condena.

Todavía podrás seguir pensando: -«¿pero cómo voy a perdonar y a decir a mis alumnos que deben perdonar a un violador? ¿o a un genocida? ¡¡¿cómo?¡¡

Razones para mantener el odio hay muchas, pero eso lo único que logrará es dar más fuerza al violador en cuanto violador, al genocida en cuanto genocida, y no a la persona que se tiene que sanar y la herida que conviene cicatrizar.

El odio es comprensible pero no arregla nada, sino que hace la herida más profunda y como un virus, infecta a los demás.

Si no liberas a tus alumnos o a tus hijos del odio, lo que consigues no es consuelo sino heridas más y más grande, más y más infectadas.

Aunque no tengas una convicción de fe para perdonar, al menos invita a perdonar por pragmatismo.

Al liberarse del rencor, tus alumnos o hijos podrán ser creativos desde su originalidad, en lugar de reactivos desde el odio que les ata al pasado.

Piensa que si alimentas el odio invitas a la venganza, y ya solo la venganza en el corazón del niño, es un daño. Le estás haciendo violencia y eso no es justo, no tienes derecho.

No pretendas que la persona perdonada acoja tu perdón.

Posiblemente siga igual o peor, pero la pedagogía del perdón no está para que los otros cambien, sino para que uno mismo se libere, y desde la propia liberación, estaremos en mejor disposición de que el mundo cambie.

Cuando uno perdona o pide perdón, ha hecho lo saludable y no puede esperar correspondencia, pero ya es un paso de pacificación.

Si además se da una reconciliación, entonces la paz se transforma en alegría.

Pasos para perdonar en lo personal

  1. Pon nombre a la herida y al hiriente, determina quién ha sido el responsable y hasta qué punto. Reconoce los hechos con objetividad y en su justa medida. Asume tu parte de responsabilidad también.
  2. Acepta la herida como parte de lo que ya eres, como sucede en las heridas biológicas. Unas se podrán cauterizar mejor que otras, dejarán cicatriz o no, pero ya son parte de tu historia de vida, para siempre.
  3. Elige perdonar. Que no es disculpar, ni excusar. Si los hechos tienen consecuencias, tendrá que asumirlas, pero tú, ya estás en paz con el hiriente. Por lo que a ti respecta, esa persona no te debe nada. Para ti el hiriente ha dejado de estar empegostado en tu corazón por el rencor. No miras hacia atrás, preguntándote: «¿por qué sucedió?» Ya está, pasó, aprende y agradece lo que se ha proporcionado de experiencia y maduración. Ahora, mira hacia delante, con el corazón libre.
  4. No esperes una compensación. No vivas como una víctima, libérate de lo sucedido, no busques cobrarte una deuda. El perdón te dará la fuerza y no necesitarás nada del hiriente. Cualquier compensación que pudiera llegar será bienvenida, pero no la necesitas, nadie más que tú eres responsable de tus siguientes pasos en la vida. No culpes a nadie tu dolor. Al sanar tu herida, ya no hay herida, ya no hay hiriente, ya no hay víctima, solo un aprendiz de la vida que ha crecido humanamente gracias al perdón.

Así, en cuatro pasos parece sencillo, pero la realidad es más bien difícil. Es conveniente que los niños, desde muy pequeños, aprendan a perdonar para crear redes de conexiones sinápticas de neuronas en su cerebro que les ayudará a perdonar con naturalidad.

Pero los daños en la vida pueden ser tan fuertes que la capacidad de perdonar se nos pone a prueba. Este «sencillo» proceso se puede alargar en el tiempo. Si no puedes perdonar, al menos, ten deseos de perdonar y pide ayuda.

Recomendaciones para perdonar de corazón

No te empeñes en olvidar, insiste en perdonar, renueva tu perdón. Y no trates de recordar hurgando en la herida. Deja de culpabilizar o culpabilizarte. Deja de avergonzarte, de humillarte, de difamar, de alimentar el resentimiento, en definitiva.

Sencillamente, rompe el círculo de la violencia y libérate.

Si el mal fue un verdadero mal, no disculpes, ni excuses: estuvo mal. Le perdonas vale, y ya está. Quédate en paz. No te rayes y piensa el lo que te ofrece la vida, no en lo que te ha quitado.

Si es necesario, deberás tomar distancia para protegerte pero eso, bien vivido, debe acentuar tu vivencia de perdón y no de «rayadura».

Es posible que quieras que tu hiriente reconozca su culpa, se humille y repare públicamente el daño ocasionado. Es comprensible pero insistir si el hiriente se niega a hacerlo, te mantendrá atrapado en el pasado.

Puedes insistir en que repare, para tratar de reducir el daño en lo posible, pero mientras no perdonemos y nos reconciliemos con nuestro presente, no podremos seguir avanzando. Tú verás.

Sin disculpar, sin excusar, pero pasa por alto lo que te sigue dañando el corazón y solo rememora lo que te ayude a perdonar.

El perdón entre los pueblos y colectivos

Esta es una de las claves para incorporar la pedagogía del perdón en la educación.

La pedagogía del perdón no solo limita las experiencias de perdón al ámbito privado e individual, sino que las promueve en la esfera pública y comunitaria.

La pedagogía del perdón comienza con los educadores pero se arraiga cuando los colectivos se perdonan unos a otros.

El perdón entre colectivos y pueblos es mucho más complejo y para que realmente sea un camino de paz, es necesaria buscar la reciprocidad que tienda a lareconciliación.

Todos nacemos dentro de una comunidad, y puede ocurrir que, sin haber sufrido daños en sus propias carnes, uno herede los resentimientos y odios de su mayores.

Pero si nacemos acompañados por una pedagogía del perdón, las nuevas generaciones podrán valorar críticamente esos resentimientos y aprender a perdonar, con la paciencia de quien sabe que no es instantáneo y con la renuncia a la venganza, pero sin renunciar a la justicia.

Con la pedagogía del perdón podemos aprender a ver a otros países o colectivos como miembros de una misma «familia humana».

Además, como comunidades diferentes, podemos aprender a tratarnos como vecinos y amigos potenciales.

Ideas para implementar la pedagogía del perdón

Ciertamente, el cambio requeriría una acción universal coordinada desde los organismos supranacionales pero para quienes nos dedicamos a la educación, podemos empezar por lo siguiente:

  1. Incorporar en nuestros grupos-clases las tutorías personales para ayudar a los estudiantes y sus familias a vivir los valores éticos vinculados al perdón: justicia, amabilidad, responsabilidad, respeto, empatía, diálogo, humildad, generosidad, resiliencia, paciencia, valentía, sinceridad…
  2. Aprovechar nuestra materia, el particular los docentes de ciencias sociales, para ayudar a caer en la cuenta de los errores del pasado, con empatía desde el perdón, pero sin disculpas ni excusas. Pero reconociendo también los logros con agradecimiento.
  3. Apreciar con empatía los colectivos o pueblos que de algún modo pueden verse como un mal, dañinos o perjudiciales, y desde la comprensión y la honestidad intelectual, tratar de comprender todos los puntos de vista y la diversidad de razones. Captar a las personas más allá de las categorías grupales, superar prejuicios y evitar estereotipos.
  4. Mostrar lo ventajoso y atractivo que resulta el perdón con ejemplos históricos y testimonios de perdón.
  5. Partir de la realidad de que todos los colectivos y pueblos necesitamos sanación. Ayudar a los alumnos a reconocer los errores de sus propias comunidades y colectivos, así como los aciertos de las comunidades y colectivos diferentes. Que muestren comprensión incluso de aquellos que les han podido hacer daño, sin disculpar, sino perdonando.
  6. Evitar la victimización y el paternalismo. Desde el perdón, promover el trato personalizado en igualdad, la interdependencia y la justicia, pero sin revanchismo ni sentimentalismo autoculpabilizante.
  7. Promover la plena aceptación de l»los otros y diversos», sin tolerancias superficiales y políticamente correctas. Aceptación de corazón.
  8. Promover en las minorías vulnerables el sentido de justicia basado en el perdón, y no en la revancha, la culpabilización, la venganza o el chantaje social.
  9. Promover la magnanimidad y hacer comprender que las cargas del perdón y la reconciliación no son siempre iguales o simétricas, pero que en cualquier caso, a todos les va a costar lo máximo que puedan dar.
  10. Ser sinceros en nuestra educación en valores y evitar disfrazar nuestra venganza, llamándola justicia. Quien aviva el odio hace daño a la educación.
  11. Promover la elegancia ante los malvados, «no hacer leña del árbol caído» y no devolver mal por mal. Cortar toda manifestación de burla, desprecio y reproche que pueda romper los puentes de la reconciliación. Por verdaderos que sean esos comentarios, al faltar actitud de perdón, en realidad no son verdaderos, sino sencillamente ciertos. Tan ciertos como dañinos. Si fueran verdaderos, serían sanadores.

Te invito a ser embajador de la pedagogía del perdón

Cualquier educador de buena voluntad que se tome en serio la educación puede ser embajador de la pedagogía del perdón, sean cuales sean sus convicciones políticas o religiosas, su color de piel, su orientación sexual, sea quien sea, todos podemos perdonar y ser perdonados.

Te invito a promover la pedagogía del perdón más allá de tu propia aula, de la propia escuela, de la propia comunidad; ir más allá, tanto como tu capacidad te permita. Y entre todos, hacer de la pedagogía del perdón una realidad que transforme el mundo.

Sé el primero que reivindique justicia desde el perdón y no desde el resentimiento, el odio o la venganza. Un educador que tiene una lengua venenosa no puede ser embajador del perdón, por mucho que quiera ponerse medallas de igualdad, justicia y solidaridad.

Mi sueño es que la pedagogía del perdón alimente las políticas mundiales de los próximos años, y todo puede comenzar con tus alumnos y sus familias.

Aspiro a que la pedagogía del perdón sea algún día reconocido como patrimonio de la humanidad.

Seremos pacificadores del mundo y podremos aspirar a que el premio Nobel de la Paz sea concedido, no a una persona, sino a todo un gremio: los educadores del mundo unidos por el perdón.

ADOCTRINAMIENTO SEXUAL EN LAS ESCUELAS PÚBLICAS

Todos los educadores estamos de acuerdo en afirmar que el #adoctrinamiento no tiene cabida en la #educación, y menos en la #EnseñanzaPública y en las escuelas financiadas con fondos públicos.
Incluso, aunque los padres tengan el derecho de ser los primeros educadores de sus hijos, ellos tampoco están autorizados para lavar el cerebro a sus hijos, porque iría en contra del derecho de sus hijos a la educación y a la sana autonomía.
¿Y cuándo se puede decir que un educador o padre está adoctrinando? Cuando su objetivo educativo es que sus alumnos o sus hijos acepten un sistema de creencias cerrado, excluyendo toda autocrítica, y excluyendo de forma sistemática la posibilidad de cuestionarlo y menos aún rechazarlo.
Es lógico e incluso saludable, que los educadores sepan proponer un sistema de creencias que consideran más acertado, pero si en su intento por persuadir a sus alumnos o hijos, de la validez de su sistema de creencias concreto, en lugar de proponer, se lo intentan imponer, ya no estamos hablando de educación, que es capacitar para la libertad, sino de adoctrinar, que supone el sometimiento irreflexivo a una doctrina sectaria.
En este sentido, se aprecia una tendencia adoctrinadora en la educación pública.
Pongamos un caso, existe miles de jóvenes en nuestro entorno que desean vivir su vida sexual con #castidad porque les da la gana, pero se les ridiculiza, se les acosa con una cultura hipersexualizada y una #educaciónsexual que no considera esta posibilidad porque se ignoran sus razones o molestan sus convicciones.
Por un lado, en muchas escuelas públicas se descarta de manera radical la posibilidad de aceptar que la castidad sea una alternativa saludable y no cabe la posibilidad de considerar esa posibilidad como algo positivo, lo que supondrá que estos jóvenes deben vivir su castidad de forma clandestina para seguir conviviendo con naturalidad y sin etiquetas entre sus iguales.
Directamente, se concluye que si piensan eso es porque les han lavado el cerebro; piensan que nadie puede desear ser casto si no es por represión o algo así. No les cabe en la cabeza que alguien desee vivir la castidad por #amor.
Si alguien intenta comprobar de manera más palpable posibles errores o limitaciones de la educación sexual contraria a la castidad, o al menos indiferente a ésta, es considerado una ofensa o un intento de imponer, que es precisamente lo que hacen quienes imponen la educación sexual sin castidad.
Y no solo se excluye la posibilidad de rechazar una educación sexual que no ayude a vivir la castidad sino que se penaliza a todo aquel que se desvíe de la doctrina sexual que impone el sistema público de educación.
Y el hecho es que esto de la castidad está propuesto tanto en las culturas abrahámicas como abrahámicas, budistas, hindúes, judíos, cristianos, musulmanes… Y desde las perspectivas más modernas. Carolina Brid, que concursó en Miss Universo dijo una vez: «La castidad es lo más sexy que hay».
Y mi conclusión no es que se adoctrine para que se viva la castidad, sino que no se adoctrine en absoluto, se devuelva a las familias la primacía en la educación y se les ayude para que sepan educar, sin adoctrinar y sin inhibirse de sus funciones educativas.

Star Works: el estudio de las galaxias

Hace mucho tiempo
en una galaxia muy, muy lejana
unos valientes estudiantes con
naves de trabajo bien hecho se
rebelaron contra el imperio de la pereza
dispuestos a vencer con excelencia

Así comienza una vieja historia que aún es nueva para el mundo y que ayuda a muchos estudiantes a aprender por sí mismos con alto rendimiento, a la vez que juegan, tande de forma intrapersonal como interpersonal.

¿Qué aporta STAR WORKS?

  • Invita a los estudiantes a trabajar y estudiar de forma sistemática, programada, ordenada, constante, responsable y cuidando los detalles. En definitiva, es una forma audaz de ayudarles a desarrollar la voluntad. Además, van aprendiendo una metodología eficaz para el estudio, se promueven estrategias de pensamiento adecuadas y se proporcionan medios para fomentar el autocontrol y el esfuerzo inteligente para mejorar como persona.
  • Ayuda al docente a mantener la intensidad educativa en el aula. Es un instrumento idóneo, sencillo y eficaz, para la atención personalizada de los estudiantes, proporciona información significativa y es una herramienta positiva para mantener la disciplina en clase, sin necesidad de acudir a medidas represivas. Los estudiantes están incentivados por una motivación extrínseca, intrínseca y trascendente a la vez, que no requiere de premios ni castigos. Además, Star Works se adapta a cada galaxia (a cada grupo-clase, a cada docente), es flexible y abierto; permite la propia iniciativas y permite centrarse en aquellos aspectos que interesen a cada profesor o a cada
  • Proporciona a los padres toda la información que precisan de forma in
    mediata. Proporciona un cauce de comunicación con los profesores ágil y práctico. En definitiva, es una propuesta de acción coordinada que destaca los continuos logros y avances del alumnos, logrando un clima de satisfacción generalizado.

¿De qué se compone STAR WORKS?

  • Los estudiantes cuentan con un Panel de Control. Este panel es el centro de la acción educativa y medio de coordinación entre docentes, estudiantes y familias.
  • Cada estudiante cuenta con un Plan de Pequeños Pasos Posibles Personalizados que se gestiona desde el panel para dar un Salto hiperespacial.
  • Cada centro, con los equipos docentes coordinados establece unos momentos de aprendizaje autónomo en el aula (estudio dirigido) en clase.
  • Tanto docentes como estudiantes y padres, reciben unas sesiones de formación práctica.
  • Tanto docentes como padres reciben unas sesiones de coordinación en septiembre.

El programa es una alegoría del trabajo bien hecho; una gran metáfora con la que todos deben estar familiarizados para sacarle el máximo partido.

¿Qué ventajas ofrece STAR WORKS en comparación con otros modelos de seguimiento convencional?

  • Se influye de forma directa e inmediata sobre la situación escolar del estudiante y del grupo.
  • Todos los estudiantes, según sus necesidades, se benefician de un servicio que no conlleva un gasto adicional a sus padres, ni una inversión de tiempo mayor.
  • Se llega de forma eficaz a una mejor atención a la diversidad en igualdad de oportunidades.
  • La inversión de tiempo y recursos es muy razonable teniendo en cuenta el número de alumnos que pueden beneficiarse de este servicio.
  • Es un elemento claro de gamificación y personalización de la enseñanza que promociona al centro educativo.
  • Se genera mayor motivación e ilusión profesional en el profesorado.
  • Favorece un ambiente de exigencia amable y gratificante.
  • Se mejora el rendimiento académico de los estudiantes, así como su motivación y autoconcepto.
  • Ante este panorama, la satisfacción de los padres es abundante.

¿STAR WORKS provoca efectos secundarios?

No se han detectado efectos secundarios. No obstante, para el docente que no lo hace suyo, se convierte en una losa, como ocurre con todo lo que no se asimila pero se tiene que gestionar. «Si ocurriera esto, tiren de la máscara de oxígeno, introdúzcasela entre la nariz y la boca y respire normalmente”… Vale la pena hacer el esfuerzo porque los resultados son muy satisfactorios.

Todo hay que decirlo, Star Works es agotador porque intensifica la acción educativa, sin embargo, es un agotamiento gratificante porque muestra constantemente los éxitos y avances de los estudiantes y el ambiente en los grupos. Además se ha comprobado que el agotamiento no lo diferencie de otras propuestas didácticas; el cansancio surge igualmente por el mero paso de los meses. Así que, puesto a agotarse, vale la pena un esfuerzo inteligente.

Si el profesor va descuidando el seguimiento del panel de control, los estudiantes se irán desmotivando y también lo irán dejando. Cuando se detecte un bajón en el procedimiento se recomienda dedicar un tiempo especial para recuperar la dinámica y volver a estimular a los alumnos. Normalmente, cuando hay un bajón en el seguimiento no es porque se haya optado por otra formula de seguimiento, sencillamente se ha producido “una relajación” (pérdida de tensión) y lo más adecuado es volver a intensificar la acción docente, recomenzando una y otra vez. Para ello, los docentes contarán con el apoyo de la OGU (Organización de las Galaxias Unidas), que catalizan el rendimiento de Star Works.

Si no se sale del estado de “relajación”, se entra en un bucle desmotivante del que es cada vez es más difícil salir, ocasionando gran insatisfacción en el propio docente, en los estudiantes y en consecuencia, en los padres. La experiencia demuestra que “lo cómodo al final se vuelve más incómodo”.

Por último, señalar que el efecto secundario mayoritario es el de la gratificación del trabajo bien hecho, a la vanguardia de la educación del siglo XXI.

¿Qué se espera de los docentes en Star Works?

  • Los tutores realizan el seguimiento del Panel de Control manteniendo una comunicación fluida con los padres y el estudiante.
  • Los profesores acordados, dedicarán tiempos específicos en sus sesiones de clase para el aprendizaje autónomo en el aula.
  • Los profesores adaptarán sus evaluaciones para la estimulación del estudio bien hecho (evitando exámenes que sólo requieran memorizar información).
  • El coordinador imparte las sesiones formativas y realiza el seguimiento de profesores y tutores.

¿Cómo es el seguimiento del panel de control?

El panel de control es una estrategia multifuncional, sirve para:

  • Saber lo que he hecho en cada clase hoy. Con ello, también lo pueden conocer los padres.
  • Programar lo que tengo que estudiar o trabajar.
  • Registra los avances constantes que realizó el estudiante en los objetivos que se propuso.
  • Saber en qué aspectos le ven mal cada docente y superarlo sobre la marcha.
  • Hacer consciente al estudiante de si está teniendo una buena o mala actitud en cada clase.
  • Controlar el tiempo de tareas y estudio que dedico en casa.
  • Recordar los próximos exámenes y las notas que he ido sacando.
  • Evaluar al estudiante en su forma de estudiar o trabajar. Al mismo tiempo, el estudiante se autoevalúa, y los padres también evalúan.
  • Mandar y recibir mensajes de padres a docentes.
  • El tutor, los padres y los docentes tiene conocimiento de toda esta información.

Salto Hiperespacial.

Es el elemento más laborioso pero a la vez de una eficacia educativa apabullante, si se usa bien, claro. Todas las indicaciones que aquí se contienen no son imprescindibles. No se trata de que los docentes se conviertan en coaches educativos, pero es bueno tenerlas presentes para las situaciones más difíciles. De ordinario, servirá unas sencillas anotaciones en el panel, unas indicaciones generales de que anoten algo, o pedir las hojas periódicamente para supervisarlas.

Los datos que aparecen en el panel invitan al elogio y permiten trabajar sobre  prioridades. Todos los estudiantes precisan atención positiva, contacto humano y relaciones afectivas. Star Works es un universo de microdesafíos y esperanza. Mediante el registro de los logros en sus mocrodesafíos, se ofrece  una herramienta que anima a utilizar activamente la atención positiva del elogio.

En el salto hiperespacial se trata de afrontar microdesafíos sencillos cómo hablar con amabilidad a los demás compañeros, recoger al terminar, permanecer sentado cuando así se requiera… Y también retos específicos para casa, en la medida que los padres también quieran, puedan y sepan hacer uso del panel.

 

El panel de control ofrece retroinformación y conciencia de uno mismo. Efectuar un seguimiento de las conductas a veces puede ser una verdadera lata. Requiere organización, coherencia y regularidad. La mayoría de las conductas pueden seguirse con la ayuda de una gráfica. La gráfica tendrá unos objetivos expresados de manera positiva (pero en esta fase no se trata de cambiar nada, sino de hacerse una idea de lo que pasa, con qué frecuencia, cuándo y dónde). El marco temporal habitual es la quincena, aunque ciertos objetivos serán de un día o una semana. El sistema de puntuación depende de los objetivos, puede llevarse la cuenta del número de veces que se cumple el objetivo (poniendo una marca en la casilla) o poner caras felices si la conducta ha sido positiva y caras tristes si ha sido negativa. De este modo, el estudiante tiene información precisa sobre su conducta.

Anotar en el salto hiperespacial los logros funciona sin necesidad de recompensa. Un error que cometen algunos educadores es introducir inmediatamente una recompensa para la conducta apropiada. No es necesario. En caso necesario (por ejemplo con estudiantes con TDAH), puede ser oportuno introducir algún tipo de recompensa material pero conviene que sea tras un estudio concreta del caso. Cuando se utiliza un refuerzo material, éste debe irse eliminando con cautela en cuanto el estudiante empiece a tener éxito y a experimentar sentimientos positivos hacia sí mismo. El refuerzo material debe constituir un último recurso, no una condición inicial.

 

En muchos casos, las marcas de logros en el “Salto Hiperespacial” la puede rellenar el propio estudiante. Es bueno fiarse de él, pero no olvidemos que lo que más le gusta es que sea el docente o sus padres quienes reconozcan el logro.

Actitudómetro

En esta gráfica se recoge de forma general la actitud que el estudiante ha mantenido en la sesión de clase. Se debe dosificar porque debe durar para toda la quincena. Se utilizará a criterio del profesor y se puede utilizar de forma particular para reforzar en algún alumno en particular.

Neutralizador del lado oscuro de la fuerza

Si el docente observa falta de constancia, desorden o chapuza al trabajar lo puede indicar con la inicial de la asignatura. Si el estudiante, en lo que queda de clase supera esa falta se puede tachar y queda neutralizado. El arte de utilizar nuestras faltas.

Radar

Sencillamente, se indican las tareas y estudio que tengo que hacer en casa cada día con la letra de la asignatura. Si es estudio se señala dentro de un circulo. Cuando el estudiante ha terminado lo tacha. Cada radar dura una semana.

Alerta motores

Si el docente tiene la impresión de que un estudiante está por debajo de su rendimiento adecuado, puede marcar con rojo el punto de su asignatura para llamar la atención al respecto y que, tanto el estudiante, como los padres y el tutor lo sepan. Esta señal se puede complementar con un comentario en el cuadro de observaciones.

Batalla Espacial

Se indican las pruebas (exámenes) con sus fechas y notas.

Fuel Semanal

Sólo a partir de 5º de Educación Primaria, y en los demás cursos si el tutor lo considera oportuno para algún estudiante, en alguna temporada concreta. Cada cuadro es un cuarto de hora de estudio o realización de tareas en casa. Si se quiere diferenciar, se puede indicar con una “X” el tiempo de tareas, con el cuadro completamente relleno si es estudio y ya puestos, los tiempos de lectura se pueden indicar con una «L». Si se quiere diferenciar tiempo dedicado a cada asignatura se puede rellenar con la letra de cada asignatura.

Para estudiantes menores de 5º de Primaria, puede ser utilizado esta gráfica para indicar el tiempo de lectura diario si se viese de interés.

Misión de la quincena

Lo habitual es que vaya de acuerdo con el plan de acción tutorial. En el cuadro inferior, el estudiante se irá evaluando (Muy bien, bien, regular, por desarrollar) cada día.

Tabla de días de la quincena

El estudiante debe indicar lo que ha hecho en cada asignatura ese día. Es muy interesante para que el estudiante sea consciente de que hace, por dónde va, qué está aprendiendo en este momento.

ITV Espacial

Al finalizar la quincena se procede a la evaluación. Las observaciones del estudio en clase debe hacer las como mínimo el tutor del grupo, pero también interesa que lo hagan otros profesores, en especial el de Conocimiento del Medio.

El estudiante también hace su autoevaluación. También los padres indican cómo le ven estudiar o trabajar en casa. Al final se pueden poner observaciones si se considera oportuno y se firma.

Memoria Ram

En forma de juego, los estudiantes tienen que rellenar el máximo de líneas para ver qué datos han retenido de  lo que les han enseñado en esa quincena. Pueden escribir sobre lo que más les interese o de todo un poco. Es muy interesante para que se suelten en expresar lo que aprenden.

Tareas

Los estudiantes anotan a modo de agenda lo que tienen que hacer en casa cada día.

Si estás interesado en esta gamificación, puedes contactar conmigo en luismanuel.martinez@urjc.es

Que la fuerza te acompañe

 

Estudiantes que aprenden a educar dándose

Mucho se habla de reformas en la educación y disponemos de futuros docentes deseosos de dar lo mejor de sí. Quizá, la clave esté en darles oportunidades para que se den y dándose, aprendan a educar. Cuando se habla de formar a educadores, acciones de aprendizaje servicio tendrían que ser tan habituales como las clases teóricas, pues a educar se aprende educando y además, uno es capaz de profundizar más y mejor en la teoría de la educación cuando cuenta en su haber con experiencias de educador.

Mi propuesta ante «el recalentamiento del hogar por los deberes»

Sin lugar a duda, la familia sufre hoy un cambio climático y esto es una verdad incómoda. Entre los múltiples factores que impactan en esta alteración del ambiente, voy a centrarme ahora en el «recalentamientos de las tarde en el hogar por la proliferación de deberes no sostenibles»

Motivos por los que se considera que…

No hay que mandar deberes para casa a los niños Conviene mandar deberes
·       Son como las horas extras en el trabajo. Que disfruten de su tiempo libre, de los fines de semana, o de las vacaciones.

·       Los deberes tradicionales a menudo carecen de valor pedagógico.

·       Generan y aumentan las desigualdades sociales. Los niños que no disponen de ayuda no pueden completar sus deberes

·       Tergiversan los resultados de las pruebas externas. Un sistema educativo paralelo de academias, profesores particulares, padres y familiares con formación amortigua las carencias del docente que no se detectan

·       Frustran a los niños.  Se hace la hora de la cena sin haber podido jugar. Acaban frustrados, agotados y odiando los deberes, si no odiando el cole.

·       Provocan tensión familiar. Cuando ambos padres trabajan y la familia cuenta con más de un niño, la gestión de la agenda se hace imposible.

·       Impiden a los niños educarse en otras materias. El niño adolece de la educación que debería recibir en el seno del hogar. No va de comprar, no pone o quita la mesa, no ve cómo cocinan sus padres, no aprende a resolver conflictos en el parque porque no le da tiempo a ir…

·       Llevan al abandono escolar. Desinterés por lo escolar en la ESO

·       No crean buenos hábitos. Forma niños dependientes e inseguros. Niños que no pueden organizar su tiempo, porque no lo tienen, no pueden decidir cuándo jugar y cuándo estudiar, porque solo hay tiempo para la segundo, necesitan que el padre o la madre estudie con ellos, les ayude a colorear, a hacer resúmenes de libros que no les han enganchado, porque sino no dormirían lo que necesitan.

·       Atentan contra el artículo 31 de la convención de los derechos del niño: «El niño tiene derecho al descanso y al esparcimiento, al juego y a las actividades propias de su edad y a participar libremente en la vida cultural y en las artes».

 

·      Supone un hábito de aprendizaje autónomo que el todo alumno debe adquirir desde la escuela para ser capaz de establecer unas rutinas y una responsabilidad personal que, posteriormente, le van a exigir en la universidad.

·      Ayudan a los estudiantes a comprender lo que es el «esfuerzo» personal.

·      Es una fórmula muy adecuada para que adquieran disciplina.

·      En función de los deberes de cada día aprenden a distribuir su tiempo personal y a avanzar en el estudio.

·      Aprenden que tienen objetivos que cumplir y al finalizarlos sientan la satisfacción de su propio aprendizaje.

·      Ayudan a reforzar los contenidos abordados en el aula e, incluso, a añadir contenidos nuevos.

·      El tiempo razonable de deberes debe ser acorde a la edad de cada estudiante.

o   En Primaria, la dedicación debe oscilar entre los 30 y 60 minutos y a partir de los siguientes cursos ir aumentando el tiempo en Secundaria, la ESO…

 

·      Coordinación entre los profesores del mismo curso


CASOS PRÁCTICOS

Alumnos:

  • Hay alumnos de 6 años que se pasan tres horas haciendo deberes.
  • Alumnos que pasan horas copiando enunciados, copiando páginas enteras de un libro…
  • Alumnos que copian de su compañero para salir del paso.
  • Motivo de humillación en clase si no los tienen o los tienen mal.
  • Alumnos que no hacen las tareas en clase y el profesor le exigen que las termine en casa+ los deberes de todos.

Padres

  • Wasap de madres donde se enteran de los deberes de su hijo.
  • Padres que explican a sus hijos los contenidos. Ellos hacen el esfuerzo intelectual y el hijo sólo el mecánico de copiar lo que dice su madre.
  • Familia en pleno haciendo las láminas de dibujo de su hijo…
  • Padres que se quejan de que mandan mucho y en la misma clase, otros padres que se quejan de que mandan poco…

Profesores

  • Profesores que mandan tareas sin un criterio pedagógico claro. Para ser exigentes. Porque toca, por inercia, porque están en el libro de texto, “para terminar el cuadernillo”
  • Conflictos entre profesores, porque un profesor marca mucho y entonces los otros no pueden marcar lo que les gustaría… o si lo marcan, saturan.
  • Profesores que luego no corrigen los deberes a quienes los han hecho, pero si ponen negativo a quienes no los han hecho.

ENLACE EXPLICACIÓN A LOS PADRES SOBRE LOS DEBERES

PROPUESTA DE SOLUCIÓN

Plan Aprendizaje Autónomo Sostenible (PAAS)

“aprender con deberes inteligentes”

En nuestro sistema educativo es importante que haya PAAS. No se trata de mandar deberes, sino de promover refuerzo de aprendizajes, consolidación, profundización, ampliación. Y eso supone el desarrollo de competencias con valores y emociones positivas por medio del aprendizaje autónomo.

Los deberes tienen que estar ajustados a las posibilidades y limitaciones de cada estudiante, su zona de desarrollo próximo que implica retarle a que avance en lo siguiente que podría hacer sin necesidad de ayuda.

  • Si los deberes exigen mucho tiempo, están mal marcados.
  • Si los deberes exigen ayuda de forma habitual, están mal marcados.

Los deberes debe ser una oportunidad de crecimiento en autonomía personal y responsabilidad social de los menores en su hogar y en su entorno; una oportunidad para el desarrollo de competencias con valores y emociones positivas

Objetivos generales

El objetivo de poner PAAS no es explicar contenidos o cómo se hacen unas determinadas tareas, sino el dotar al estudiante de métodos, actitudes, hábitos y destrezas para estudiar por sí mismo y con responsabilidad social hacia sus compañeros y su familia.

Para los docentes

  • Capacitar a los docentes para descubrir en sus alumnos su espacio de aprendizaje autónomo
  • Saber exigir trabajos escolares para el aprendizaje autónomo sostenible. Tareas en casa que faciliten el desarrollo de competencias con valores y emociones positivas (y no simplemente mostrar una serie de resultados)
  • Saber exigir con motivación de forma que promuevan el gusto de su contenido, que no es lo mismo que las ganas; es decir, que el alumno esté dispuesto a aprender por sí mismo con gusto, aunque no tenga ganas.
  • Que cada equipo docente sepa coordinarse para exigir una cantidad razonable diaria de tareas para casa.
  • Saber diferenciar y hacer diferenciar tiempo de deberes: ejercicios actividades, tareas, del tiempo de estudio, y así mismo, del tiempo de lectura e investigación recreativa.
  • Saber ajustar cada día a cada uno de sus alumnos, el volumen adecuado de deberes.
  • Disponer de procedimientos eficientes de corrección de deberes de forma que sirvan para aprender.
  • Saber gobernar un sistema de exigencias, ayudas y estímulos que aumenten la motivación, consoliden hábitos de trabajo intelectual y permita el desarrollo de competencias con valores y emociones positivas en relación al trabajo intelectual para que los estudiantes sean capaces de aprender por sí mismos.
  • Dominio de la competencia de aprender a aprender y su didáctica:
    • Conocer los principios científicos en los que se fundamenta el aprendizaje autónomo sostenible
    • Dominar el aprendizaje autónomo, como punto de partida para saber gobernar los ritmos saludables de aprendizajes en su grupo
    • Desarrollar la propia capacidad para aprender por sí mismo.
    • Desarrollar capacidad para enseñar a que otros a aprendan por sí mismos.
    • Saber organizar el ambiente de estudio activo en el aula
    • Saber diseñar y seguir planes personalizados de aprendizaje autónomo.
    • Saber evaluar los progresos en aprendizaje autónomo.
    • Saber coordinar y gestionar la comunicación con padres.
    • Desarrollar la propia sensibilidad sobre la importancia de abrirse al conocimiento.

Para los padres

  • Ayudarles a caer en la cuenta de posibles situaciones de
    • Dependencia
    • Apariencia de éxito
    • Dificultades en las condiciones del entorno: hogar, comunidad, Internet…
    • Dificultades en las condiciones personales del estudiante: Capacidades, hábitos y actitudes
  • Promover aprendizaje autónomo sostenible en casa
    • Condiciones apropiadas del hogar y del entorno
    • Método activo de los hijos. Saber hacer hacer
    • Promover la responsabilidad social de todos los componentes de la familia.
    • Coordinarse con el tutor del colegio
  • Saber gobernar el ambiente. Liderazgo educativo en casa
  • Saber observar de forma no intervencionista.
  • Saber hacer equipo con el centro educativo
  • Saber analizar necesidades
  • Saber dialogar con los hijos y hacer pensar
  • Saber ofrecer pautas de forma motivante
  • Mirar con ojos de esperanza

Para los estudiantes

  • Hacer descubrir al alumno su sistema personal de trabajo.
  • Además de sacar buenas calificaciones, se pretende que consigan progresivamente un hábito de estudio y trabajo intenso.
  • Desarrollar capacidades fundamentales para el trabajo intelectual: observación, análisis, síntesis, relación, memoria y expresión.
  • Fomentar hábitos de trabajo bien hecho: orden, disciplina, constancia, trabajo y responsabilidad.
  • Proporcionar estrategias al alumno que le permitan ser capaz de razonar para llegar a los contenidos, resolver problemas y tomar decisiones.
  • Desarrollar la atracción y gusto por el trabajo bien hecho.
  • Favorecer la profundidad de pensamiento.
  • Promover un cambio de actitudes en el estudiante hacia la grandeza de ánimo.
  • Desarrollar la metacognición, es decir que cada alumno “aprenda a aprender”.
  • Fomentar la curiosidad intelectual, la originalidad y la creatividad.
  • Mejorar el autoconcepto.
  • Proporcionar al tutor y a los padres un sistema viable de seguimiento de alumnos con dificultades en el aprendizaje.
  • Proporcionar a los alumnos con altas capacidades posibilidades de desarrollar su talento.

Para la administración pública

  • Plantear una guía de aprendizaje autónomo sostenible con unos incentivos para los centros que la apliquen.
    • Plan de aprendizaje autónomo y cooperativo sostenible fuera del periodo escolar
      • En el hogar
      • En el entorno extraescolar
      • En el tiempo libre por medio de todos las partes interesadas y su responsabilidad social educativa
      • En Internet
    • Diseño consensuado por toda la comunidad, formación, seguimiento y evaluación
  • Plantear una ley que establezca un marco saludable para los deberes, de forma que se promueva con PAAS, y a la vez, se actúe con aquellas comunidades que no estén respetando las condiciones básicas de calidad de vida, por una gestión irresponsable de los deberes escolares.
  • Disponer de un observatorio de la educación que proporcione
  • un banco de buenas prácticas
  • Asesoramiento a los centros y comunidades educativas
  • Formación a los docentes y padres

Las virtudes de este programa son abundantes:

  • Se influye de forma directa e inmediata sobre la situación escolar del alumno.
  • Todos los alumnos según sus necesidades, se benefician de un servicio que no conlleva un gasto adicional a la comunidad, sino que sería reajustar el presupuesto en planes de innovación y capacitación que ya esté presupuestado
  • Se llega de forma eficaz a una mejor atención a la diversidad.
  • La inversión de tiempo y recursos es muy razonable teniendo en cuenta el número de alumnos que pueden beneficiarse de este servicio.
  • Es un elemento claro de calidad, equidad e inclusión de todos en el sistema educativo
  • Favorece la integración de todos los servicios de apoyo educativo de las comunidades en la vida ordinaria de las comunidades escolares Los profesores y padres pueden comprobar la ayuda directa que suponen los servicios de la administración pública.
  • Se genera mayor motivación y satisfacción profesional en el profesorado.
  • Favorece el ambiente de trabajo escolar con gusto y exigencia amigable.
  • Se mejora el rendimiento académico de los alumnos, así como su motivación y autoconcepto.
  • Se mejora la relación docentes-padres
  • Se mejora el ambiente en los hogares.